Este tema analiza cómo la inteligencia artificial está afectando al papel del diseñador gráfico. Por un lado, ofrece herramientas potentes para crear, editar y optimizar contenidos visuales de forma más rápida. Por otro, plantea preguntas importantes sobre originalidad, autoría y valor del trabajo creativo.
La ética también juega un papel clave en esta transformación. Usar IA de forma responsable implica entender sus límites y saber cuándo conviene apoyarse en ella sin perder identidad propia. El futuro del diseño gráfico dependerá de cómo los profesionales integren estas herramientas sin dejar de lado su criterio y su estilo.
